Terapia online con enfoque científico

Basada en evidencia, no en intuiciones.

Sin promesas vacías. Sin gurús.

Y sin necesidad de “tocar fondo” para empezar.

Aquí no vamos a buscar traumas ocultos.

Vamos a entender cómo estás viviendo hoy…

y qué puedes hacer con eso.

 ¿Funcionas por fuera… pero por dentro todo está al límite?

¿Sientes que tu cabeza no para, ni siquiera cuando estás tumbada en la cama?

¿Notas un nudo en el estómago que no se va?

¿Sientes que algo va mal… aunque no puedas ponerle nombre?

Y lo peor es que sigues funcionando como si nada.

Vas al trabajo. Contestas mensajes. Pones buena cara.  Sigues diciendo “todo bien”.

Pero tú sabes que no.

Tú sabes que eso que sientes… no es normal.

Has intentado mil cosas.

Terapia, libros, vídeos, hábitos.

Y aunque has avanzado… algo dentro sigue igual.

Como si te supieras la teoría, pero no pudieras aplicarla a ti misma.

Aquí no te vamos a decir que todo es cuestión de actitud.

Ni que medites más.

Ni que “todo pasa”.

Esto es terapia. Terapia real.

Desde enfoques como ACT, FAP, DBT y mindfulness.

Terapias contextuales, modernas, con evidencia científica.

Para aprender a vivir con lo que sientes.

Sin que eso te consuma.

¿Te suena algo de esto?

Ansiedad constante, como si vivieras con el cuerpo en alerta.

Estrés laboral que te persigue incluso cuando apagas el ordenador.

Falta de energía, apatía, ganas de nada.

Problemas con el sueño, con la comida, con el cuerpo.

Una voz interna que te machaca, te exige, no te deja vivir.

Dudas, culpa, miedo a decepcionar.

Sensación de estar atrapada. En tu trabajo, en tu relación, en tu cabeza.

Relación complicada con tu pareja, con tu familia, contigo misma.

Soledad. Aunque estés rodeada de gente.

No tienes que tenerlo “todo mal” para pedir ayuda.


Solo necesitas darte cuenta de que ya no puedes sola.

Vamos al grano

¿Qué hacemos en este espacio?

Nos centramos en lo que te pasa ahora.

Usamos herramientas prácticas, con base científica.

Que se pueden aplicar a tu vida real. La de hoy. No la ideal.

Entre sesiones también: con pautas, tareas, y con seguimiento por WhatsApp si lo necesitas.

Aquí NO vamos a…

Analizar tu infancia por sistema.

 Solo si influye en lo que hoy te bloquea. Si no, ni la tocamos.

Buscar un diagnóstico que te encaje.

Aquí no venimos a etiquetarte. Venimos a entender cómo vives, cómo piensas y qué podemos hacer con eso.

Pasar la sesión hablando en bucle.

Hablar es importante. Pero aquí también se trabaja. Y se avanza.

Fingir que todo se resuelve en una hora.

Terapia no es magia. Es proceso. Si buscas parches rápidos, este no es tu sitio.

¿Qué trabajamos en este espacio?

Poner nombre a lo que te pasa.

Dejar de pelearte con tus emociones.

Aprender a tomar decisiones aunque sigas sintiendo miedo.

Dejar de funcionar con culpa o autoexigencia como motor.

Reconectar contigo. Escucharte. Tratarte bien.

Aprender a poner límites sin sentirte mala persona.

Hacer las paces con lo que no puedes cambiar.

Y empezar a cambiar lo que sí puedes.

¿Qué puedes esperar al empezar?

Más calma. Menos ruido mental.

Sentirte tú. No “la versión funcional que ven los demás”.

Energía para lo que de verdad te importa.

Herramientas prácticas que puedes usar en tu vida real.

Menos miedo a sentir.

Relaciones más sanas. Más honestas. Más tú.

Opinión Atrévete A Ser Más

¿Cómo funciona?

Sesiones online de 50 minutos (por Zoom o Meet).

Desde donde estés. En ropa cómoda. Sin desplazarte.

Precio primera sesión 55 €

Luego puedes seguir por sesiones sueltas o packs de 4.

Seguimiento entre sesiones si lo necesitas (WhatsApp).

Sin compromisos. Sin permanencias. Sin letra pequeña.

Esta terapia NO es para ti si:

Solo quieres desahogarte, sin implicarte en un proceso real.

Buscas un diagnóstico clínico o un informe.

Necesitas terapia de pareja, para adolescentes o informes judiciales.

Esperas resultados rápidos sin invertir tiempo ni energía.

No vas a poder reservar una hora para ti.

Preguntas frecuentes que ya te has hecho

“Ya hice terapia antes y no me sirvió… ¿para qué repetir?”

Lo que no funcionó no fue “la terapia”. Fue el enfoque, el momento, o quizás el vínculo.

Aquí no volvemos a empezar de cero: empezamos desde ahí

Si algo no funcionó antes, aquí lo ponemos sobre la mesa y lo usamos como punto de partida, no como fracaso.

¿Tengo que tener un problema grave para ir a terapia?

No.

Basta con que sepas que algo no está bien.

Si llevas semanas apagada, irritable, sobrepensando todo o simplemente con una incomodidad constante… eso ya es suficiente.

¿Esto es una terapia alternativa, o está validado?

Usamos ACT, FAP, DBT y mindfulness.

Todas con evidencia científica y validadas en ámbitos clínicos. No son métodos milagrosos ni “espirituales”.

Son modelos reales, trabajados por profesionales de la salud mental formados en psicología.

¿Cuánto dura el proceso?

Lo que tenga que durar.

Esto no es un sprint.

Algunas personas vienen por 4 o 5 sesiones y se van con herramientas claras. Otras necesitan más tiempo.

Aquí no cronometro tu proceso. Solo lo acompaño.

¿Es solo hablar o también hay seguimiento?

Hay trabajo real.

Entre sesiones, si lo deseas, puedes tener seguimiento vía WhatsApp.

Además, solemos usar tareas, ejercicios o experimentos conductuales que permiten aplicar lo hablado en la vida real.

No sé si tengo dinero/tiempo/ganas…

Puedes empezar con una sesión. Una sola.

Sin paquetes, sin compromisos.

Solo un espacio para hablar de lo que no puedes seguir tragando. Y desde ahí, vemos.

¿Qué pasa si no conecto contigo?

No pasa nada. La primera sesión es para eso: ver si hay conexión.

Si no la hay, lo hablamos y ya.

No tienes que justificar nada.

¿Esto es terapia o crecimiento personal?

Es terapia.

Con formación, ética profesional y evidencia científica.

Pero eso no impide que sea también un proceso de crecimiento.

No porque busques ser más… sino porque, por fin, puedes dejar de exigirte tanto.

Si algo en este texto te hizo sentir reconocida, aunque sea un poco…

Aunque sea un poco.

Quizá es hora de que te escuches.

De dejar de aguantar sola.

De mirar hacia adentro… pero con alguien al lado.

Y si no es el momento, también está bien.

Solo recuerda que…


Pedir ayuda no te hace débil. Te hace humana.

Todo lo que tienes en la cabeza seguirá ahí mañana.


La diferencia está en si vas a enfrentarlo sola… o acompañada.